Muchos empresarios creen que, para vender productos en Francia, Alemania y Japón, necesitan comprar un dominio independiente para cada país. Compran dominios .fr, .de y .jp, dando por sentado que esta es la única manera de que Google los tome en serio en esas regiones.
Este enfoque es, en realidad, una mala idea para la mayoría de las empresas. Al dividir tu sitio web en varios dominios, puedes multiplicar los problemas. En lugar de tener un sitio web unificado, tendrás tres sitios separados con contenido diferente, lo que dificulta su actualización y gestión simultáneas.